Sin duda alguna, la actual situación provocada por la crisis del Coronavirus tiene al sector inmobiliario en alerta y los estudios y predicciones en este sentido no dejan de sucederse.

El último llega de la mano del Observatorio Vía Célere de la vivienda en España y arroja conclusiones alentadoras para el sector: el 43% de los españoles tiene intención de cambiar de vivienda durante los próximos 5 años

¿Sus motivaciones? En el 54% de los casos, por la búsqueda de un hogar mejor, mientras que el 22% de la muestra encuestada afirma que su búsqueda tiene que ver con una ubicación más adecuada a sus necesidades. Por otro lado, un 19% indica que las razones tras este deseo tienen que ver con las necesidades detectadas durante el confinamiento, mientras que el 5% restante se plantea este cambio como una forma de ganar dinero con la venta o alquiler de su vivienda actual. 

Por lo que respecta a la situación actual de los encuestados, más del 70% adquirió su vivienda hace 10 años, mientras que el 25% la adquirió hace menos de 10 años y el 3% restante adquirió la vivienda hace menos de un año. 

El estudio arroja todavía más datos: 2 tercios de la muestra se decantan por viviendas nuevas frente a las de segunda mano, sobre todo, gracias a la cuestión de la eficiencia energética (en más de un 70% de los encuestados). El resto de motivos indicados tienen que ver con la calidad de los materiales (en más de un 70%), la zona en la que se ubican estas propiedades (en más de un 50%), la decoración o las zonas comunes.

Entre el alquiler y la vivienda, el estudio afirma que un 50% de la población vive en régimen de propiedad, aunque el deseo de la mayoría de los que viven de alquiler sería el de adquirir una vivienda de propiedad si mejorara su situación financiera, algo que por el momento no se da al no contar con los fondos necesarios, por los precios ‘abusivos’ de la vivienda o por las dificultades para contar con financiación. 

Ya hablamos en una entrega anterior sobre las cosas a tener en cuenta a la hora de vender una propiedad pero.. ¿sabemos qué ocurre cuando lo que queremos es alquilarla?

El proceso de selección de un inquilino puede ser una tarea tediosa y llena de problemas: además de realizar numerosas visitas y todo el proceso de negociación, debemos asegurarnos de cumplir con todos los requisitos legales y, sobre todo, de escoger a un inquilino que suponga una opción segura para nosotros. 

Veamos algunos de los puntos principales a la hora de alquilar nuestra vivienda

  1. La selección del inquilino: además de hacer nuestra propiedad atractiva para el mercado (algo especialmente relevante en la situación actual), el punto principal tiene que ver con la selección de la persona que vivirá en nuestra propiedad. Para ello, debemos tener en cuenta su solvencia económica con una serie de requisitos como el contrato de trabajo, la estabilidad laboral o la comprobación de si forma parte o no del llamado ‘registro de morosos’.

  2. El aval: en línea con el punto anterior, la exigencia de un aval puede ser una seguridad adicional a la hora de alquilar una vivienda. Existen de dos tipos, personal y bancario, pero en ambos casos debemos contar con toda la información necesaria para asegurarnos de que se trata de una garantía legal y, sobre todo, que nos cubre ante posibles imprevistos de impago. Muchas personas desconocen que es ilegal solicitar la cantidad que quieran y esto puede suponer problemas legales. Las comunidades autónomas son las encargadas de regularlo a partir de un organismo específico y son los propietarios quienes deben depositar estas fianzas en las instituciones pertinentes. Además, en muchos territorios del país este paso es necesario para solicitar la deducción autonómica por alquiler de la vivienda habitual. 

  3. Las garantías adicionales: además del pago de la fianza, la ley permite que en el contrato de arrendamiento se indiquen distintas garantías de cumplimiento de las obligaciones de pago. De nuevo, debemos asegurarnos no solo de protegernos sino de que las cláusulas incluidas cumplen con toda la legalidad vigente.

  4. Contratación de seguros: otro de los puntos más importantes a la hora de alquilar una vivienda tiene que ver con la contratación de seguros y garantías por posibles desperfectos y accidentes. Un tema que debe quedar claro en el contrato de arrendamiento y que debe contar con todas las garantías legales.

  5. El contrato: sin duda alguna otro de los puntos más confusos a la hora de alquilar una vivienda. Con la ley vigente, los contratos de alquiler se realizan por un mínimo de 5 años o, en caso de ser de menos tiempo, el arrendatario puede solicitar prórrogas hasta los 5 años. Además, debemos asegurarnos de que el contrato incluye todos los datos personales de ambas partes, especifica la identificación del inmueble, la duración del contrato, la renta o pago inicial y las distintas cláusulas específicas acordadas. Por otro lado, el acuerdo debe responder a la legislación vigente de obligaciones en ambas partes. Por ejemplo, el arrendador está obligado a realizar todas las reformas para garantizar que la vivienda sea habitable, pero los gastos de comunidad pueden ser asignados al arrendatario siempre y cuando se especifique en el contrato.

  6. Suministros: uno de los grandes desconocidos a la hora de alquilar una vivienda. ¿Qué pasa con los suministros? Cuando el propietario es el titular de los mismos, debe abonar los recibos para que el nuevo inquilino se ocupe de la domiciliación de los nuevos recibos.

  7. Certificado energético: ¿sabías que se trata de un requisito indispensable no solo para la venta de una vivienda, sino también para el alquiler? El casero está obligado a facilitar esta información al inquilino a través de una copia del certificado, que tiene una validez máxima de 10 años. En caso de no hacerlo, corres el riesgo de recibir una multa por infracción grave. 

Como vemos, el proceso de alquiler de una vivienda es una tarea compleja en la que, de nuevo, es conveniente contar con la ayuda de un profesional, quien no solo se asegurará de encontrar la mejor opción de inquilino para nosotros, sino de que todo el proceso se realiza de forma legal y segura para los propietarios. 






El momento actual es un momento especialmente complejo, unas circunstancias que pueden hacer todavía más difícil la venta de una vivienda

Vender una casa es un proceso complejo y lleno de pasos en el que un simple error puede tener consecuencias fatales: puede hacernos perder dinero o incluso conllevar problemas legales si no realizamos todos los pasos correctamente. Veamos cuáles son algunos de los más comunes y cómo ponerles remedio.

Errores más comunes en la venta de una vivienda

  1. Fijar un precio inadecuado: sin duda uno de los errores más comunes es no establecer correctamente el valor de la propiedad. Y es que un precio adecuado es 100% decisivo para lograr una venta rápida. Para ello hay que tener en cuenta factores como el estado de conservación, los materiales, su tamaño o los precios de la zona. 

  2. No disponer de tiempo para recibir visitas: Llegar a los posibles compradores, agendar visitas con ellos y llevar a cabo todo el papeleo son tareas que ocuparán más horas de las que podamos preveer.

  3. No utilizar todos los recursos disponibles: y es que anunciarse con fotografías básicas en un portal inmobiliario no es suficiente. La venta de una vivienda (especialmente en momentos como el actual) precisa de una estrategia y de recursos como las fotografías profesionales, tours virtuales, home stagings, etc… que sean capaces de mostrar la mejor cara de nuestra propiedad y, por lo tanto, de atraer a nuestros posibles compradores.

  4. Problemas con los impuestos y la documentación: otro de los errores más comunes consiste en no estar al día del pago de impuestos o disponer de la información burocrática necesaria como los planos de la vivienda, el certificado energético, la nota simple del registro o los estatutos de la comunidad de vecinos en caso de que exista. Además, debes pensar en la escritura de compraventa previa y en múltiples papeleos necesarios para cerrar la venta.
     
  5. Calcular erróneamente el periodo que durará la venta: actualmente en España el tiempo medio que se tarda en vender una casa puede ir de los 12 a los 18 meses. Muchas personas hacen estimaciones mucho más bajas, lo que les lleva a tener gran cantidad de problemas financieros. 

  6. Desconocimiento de los impuestos implicados en la venta de una casa: desconocer el IRPF que debemos pagar por la venta de una vivienda o qué exenciones fiscales existen en este sentido son otros de los problemas más comunes. 

Aunque algunas personas optan por realizar ellas mismas la venta de una vivienda, lo cierto es que especialmente en momentos complejos como el actual es importante saber rodearse de los profesionales adecuados. Una agencia inmobiliaria no solo nos ahorrará tiempo y dinero, sino que nos asegurará sacar el máximo rendimiento de la venta en el menor tiempo posible. 





Imagen vía activehouse.info

La tendencia en el mercado está clara: nos movemos hacia edificios y viviendas más sostenibles. ¿Los motivos? Además del ahorro que supone para sus inquilinos, por la creciente preocupación de la población por el medio ambiente y su conservación. 

Tras hablarte en este mismo blog de soluciones domésticas como la aerotermia, la domótica o de tendencias de arquitectura en este sentido, como las ‘passivhaus’, hoy es el turno de hablar de otro tipo de viviendas, las llamadas ‘casas activas’. 

Para entender de qué se trata, debemos prestar primero atención a las casas pasivas, cuyo objetivo es minimizar el uso de sistemas de calefacción y refrigeración para consumir menos energía y, en definitiva, ser más sostenibles. 

 

El concepto de ‘casa activa’ va todavía un paso más allá y considera al edificio como una especie de ‘ente vivo’ capaz de proporcionar incluso más energía de la que él mismo consume, es decir, realizando una contribución positiva al medio ambiente. 

Así, el concepto está claro: se trata de edificios que incluyen en su construcción la instalación de elementos que contribuyan no solo a mejorar su propio consumo, sino al balance energético global de la red.

Buscando integrar en un solo concepto el confort, la energía y el respeto al medio ambiente, las casas activas suelen presentar las siguientes características:

-Sistemas de energía renovable muy eficientes como paneles fotovoltaicos o térmicos, aerogeneradores o geotermia capaces de generar más energía de la que necesitan. 

-Sistemas similares a los de las ‘passivhaus’ que permitan tener una demanda de energía propia muy baja, tales como el aislamiento térmico o el diseño bioclimático, entre otros. 

Además de contribuir a crear un mundo más sostenible, este tipo de edificios también son especialmente reconfortantes para quienes los habitan, ya que aseguran aspectos de bienestar como buenas condiciones de luz natural o una alta calidad del aire en su interior. 

En definitiva, una tendencia arquitectónica sobre la que el sector inmobiliario tiene puesta la atención desde hace ya algún tiempo y que, sin duda, aumentará durante los próximos años a raíz de la pandemia

Geotermia, aerotermia, domótica… son algunas de las soluciones dedicadas a crear viviendas más sostenibles que hemos tratado en este blog.

Y es que si bien esta tendencia ya existe en el sector desde hace varios años, la crisis del Coronavirus parece que incrementará todavía más el interés de los compradores por adquirir propiedades más sostenibles y, en consecuencia, eficientes con los recursos. 

En este contexto, las llamadas ‘passivHaus’ o ‘casas pasivas’ son una tendencia a la que prestar atención.

Básicamente, se trata de un tipo de edificaciones muy concreto basado en la edificación sostenible, diseñadas siguiendo unos patrones preestablecidos en los que la eficiencia energética es el objetivo principal.

A pesar de que para muchos se trata de un concepto novedoso, lo cierto es que ya en 1979 la arquitectura comenzó a poner el foco en el asunto, sobre todo tras la publicación de la obra ‘Passive Solar Energy Book’ de Edward Mazria, un arquitecto norteamericano especializado en investigación y energías renovables, que sentó las bases del movimiento. 

No sería hasta finales de los 80, sin embargo, cuando el estándar ‘Passivhaus’ fue creado y, a día de hoy, el Passivhaus Institut es el encargado de otorgar el Certificado Passivhaus, que solo se entrega a aquellas construcciones de gran aislamiento térmico, con la máxima calidad del aire interior, con aprovechamiento de energía solar y con una serie de factores que reducen hasta el 90% el consumo energético, entre otros aspectos. 

En España, las casas pasivas no fueron una realidad hasta 2009, con Andalucía y Cataluña encabezando la tendencia en nuestro país, y aunque a día de hoy existen unas 60 oficialmente declaradas, lo cierto es que son muchos quienes comienzan a mostrar interés por ellas. 

¿Cuáles son las principales características de este tipo de viviendas?

  1. Son construidas con materiales no contaminantes y sin ningún tipo de impacto en el paisaje.

  2. Disponen de un aislamiento térmico de gran calidad, que supone un ahorro de energía enorme.

  3. Eliminan los puentes térmicos para mantener la temperatura interior ideal.

  4. Poseen una estanqueidad más eficiente para evitar la filtración de aire, alérgenos o polvo.

  5. Utilizan sistemas de ventilación específicos y extremadamente eficientes. 

Con todas estas ventajas, el precio es a día de hoy la única desventaja. ¿Conseguirán este tipo de edificaciones abrirse paso en los próximos años?

 

Hemos hablado ya en diversas ocasiones en este blog de la importancia de las soluciones para crear viviendas más sostenibles, una tendencia que ya viene observándose desde hace varios años en el mercado pero que, a raíz de la crisis del Coronavirus, parece que ganará todavía más protagonismo. 

Tras hablar de soluciones como la aerotermia o la domótica, hoy es el turno de conocer un poco más sobre la geotermia y sus ventajas para las viviendas. 

Básicamente, la energía geotérmica (es decir, la energía en forma de calor bajo la superficie del suelo) es una de las energías renovables más eficientes que podemos encontrar a día de hoy, aprovechable las 24 horas del día y en cualquier lugar del planeta, sean cuales sean sus condiciones. 

Su funcionamiento es muy sencillo: mediante unos sistemas de captación, se intercambia el calor con el terreno, regenerándose constantemente gracias a la acción de la lluvia, el sol y el calor interno de la Tierra. 

Mediante la aplicación de una bomba de calor geotérmica, aprovechamos la temperatura del subsuelo durante todo el año, lo que permite producir agua caliente de forma muy eficiente o aclimatar una vivienda, tanto en verano como en invierno.

Así, la geotermia tiene muchas aplicaciones en lo que a la vivienda se refiere: además de la climatización de la que ya hemos hablado o de la producción de agua caliente, se utiliza también para la refrigeración o la climatización de piscinas. 

Sus ventajas son incontables: se trata de un método sencillo y silencioso y altamente fiable, que además es respetuoso con el medio ambiente al cumplir sus funciones sin emitir humo ni polvo, sin necesidad de instalar depósitos para combustible y con unas emisiones de CO2 muy bajas. 

Además, la instalación es relativamente sencilla y requiere muy poco mantenimiento, por lo que tiene un retorno de la inversión a muy corto plazo gracias especialmente al ahorro de energía que supone (aproximadamente el 70% de la energía requerida para la climatización es proporcionada de forma gratuita por el mismo terreno). 

¿Quieres saber más? En TodoPisos te ponemos al día sobre las últimas soluciones para la creación de viviendas sostenibles. ¡Muy atento a nuestro blog!



 

 

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